¡Estalla la guerra! Manchester City amenaza con demanda legal tras falsas promesas sobre Haaland
El polémico anuncio de Riquelme en el popular programa de televisión española El Hormiguero —donde aseguró que el "Androide" vestiría de blanco bajo su mandato— no cayó nada bien en el Etihad Stadium. La directiva de los Sky Blues acusó al candidato de utilizar de forma ilegal la imagen de su máxima estrella con puros fines políticos electorales.
"Las historias que han surgido de España sobre el futuro de Erling Haaland son falsas. No hay posibilidad de que esto suceda y no hay ninguna cláusula contractual que lo permita. Estamos considerando acciones legales por el uso de nuestra imagen de jugador en este contexto", sentenció el club inglés a través de un duro comunicado.
El entorno de Haaland cierra filas
Por si el golpe del club de la Premier League no fuera suficiente, el círculo más íntimo del delantero noruego también salió a apagar el fuego de inmediato. Su padre, Alf-Inge Haaland, y su representante, Rafaela Pimienta, emitieron un comunicado conjunto para desmarcarse por completo del candidato merengue.
"Todo muy entretenido, pero no es cierto. Deseamos lo mejor a ambos candidatos en las elecciones", expresaron de forma tajante para frenar la ola de rumores.
Cabe recordar que el atacante escandinavo extendió su vínculo contractual con los ciudadanos en enero de 2025, blindándolo con un megacontrato a largo plazo que limita cualquier movimiento exprés en el mercado de fichajes.
Riquelme no se achica ante la tormenta
A pesar de que el Manchester City, la agente y el propio padre del futbolista lo dejaron en evidencia, Enrique Riquelme minimizó la furia británica catalogándola como "parte del juego" y una estrategia normal para proteger al futbolista.
El aspirante a la presidencia blanca confía tanto en su estrategia que se ha comprometido ante notario a pagar de su propio patrimonio la cuota anual de los 100,000 socios del Real Madrid en caso de ganar las elecciones y no cumplir con la llegada de Haaland o de Rodri Hernández. La moneda está en el aire, pero por ahora, los ingleses ya preparan a sus abogados.