Empate sin goles entre México y Portugal en el regreso al Estadio Azteca.
La afición no terminó del todo satisfecha con el resultado en el regreso al renovado Estadio Azteca, ahora conocido como Estadio Banorte. A pesar del empate sin goles entre México y Portugal, el ambiente en el inmueble fue especial y dejó sensaciones positivas rumbo a la Copa del Mundo de 2026.
El encuentro marcó el retorno del Tricolor a uno de los estadios más emblemáticos del país, el cual fue sometido a importantes remodelaciones para albergar su tercera Copa del Mundo. Aunque el marcador no reflejó superioridad de ninguno de los equipos, el partido tuvo momentos interesantes y un ritmo competitivo.
Durante la primera mitad, México mostró iniciativa, destacando las actuaciones de Brian Gutiérrez y Álvaro Fidalgo, quien tuvo una de las oportunidades más claras tras un pase filtrado, pero no logró concretar frente al arco. Por su parte, Portugal también generó peligro, principalmente con intentos de Gonçalo Ramos, aunque sin éxito.
El segundo tiempo trajo múltiples cambios por parte de ambos equipos, aprovechando el formato de partido amistoso. Portugal reforzó su ataque con jugadores de peso, mientras que México realizó ajustes que no terminaron de convencer a la afición, especialmente tras la salida de Raúl Jiménez.
Uno de los momentos más comentados fue la oportunidad fallada por un delantero mexicano en la recta final, que pudo haber significado la victoria para el equipo local. A partir de ahí, Portugal tuvo mayor presencia ofensiva, pero tampoco logró romper el empate.
Más allá del resultado, el regreso al estadio representó una celebración para los aficionados, quienes volvieron a vivir el ambiente de uno de los recintos más importantes del fútbol mundial. El inmueble se perfila como una de las sedes principales para el inicio del Mundial de 2026, aumentando la expectativa de cara al torneo.